Hay conceptos que se repiten tanto que corren el riesgo de vaciarse de significado. “Liderazgo responsable” podría ser uno de ellos. Sin embargo, los datos y el contexto invitan a redefinir su significado. El liderazgo empresarial se enfrenta a un momento crítico, donde la confianza está en juego, la reputación se construye (o se destruye) en tiempo real y las decisiones empresariales tienen un impacto que trasciende el balance financiero.
Liderazgo: una noción en disputa
En 2025, un 68% de la población afirma temer que los líderes empresariales digan cosas que saben que son falsas o exageradas, con el objetivo de inducir a error o generar confusión. Es el nivel más alto registrado desde 2021 y supone un aumento de 12 puntos porcentuales, según el Edelman Trust Barometer. Este deterioro de la confianza vuelve a situar en el centro la necesidad de liderazgos más comprometidos, capaces de actuar con responsabilidad allí donde las empresas pueden generar un impacto tangible, especialmente en relación con sus grupos de interés.
¿Qué lugar ocupa el liderazgo responsable hoy?
En este escenario, el liderazgo responsable gana peso como una herramienta estratégica para enfrentar la crisis de credibilidad. Así lo reconocen las organizaciones en España e Iberoamérica, que lo sitúan entre los tres intangibles más relevantes en la edición 2025 de Approaching the Future.
Los resultados del estudio muestran que las empresas no lo conciben como una cualidad individual, sino como un activo clave para generar valor.
Las cuatro tendencias más destacadas -Reputación, Comunicación Corporativa, Liderazgo responsable y Propósito corporativo- apuntan en esa dirección y refuerzan una idea cada vez más compartida: no basta con parecer responsables, hay que demostrarlo desde la acción.
Fundamentos del liderazgo responsable: ética, propósito y cultura
El liderazgo responsable se consolida un año más como un intangible estratégico para las organizaciones. Los resultados de Approaching the Future 2025 reflejan una apuesta decidida por reforzar sus bases y avanzar hacia una forma de liderar que sea más coherente con los desafíos actuales.
Los datos muestran una apuesta clara por fortalecer la integridad y la ética como base del liderazgo, junto con una cultura basada en valores compartidos. La integridad actúa como marco para tomar decisiones coherentes con el propósito y los principios de la organización. Esta apuesta se refuerza a través de una cultura que permite integrar una mirada ética en los procesos clave y considerar el impacto de cada decisión más allá del negocio. En este enfoque, la responsabilidad no se manifiesta de forma aislada, sino que se practica de forma constante y transversal, dando forma al modo en que se ejerce el liderazgo.
En este marco, el propósito corporativo actúa como un eje que da sentido y dirección a esa cultura. Cuando el liderazgo se alinea con ese propósito, se vuelve más capaz de movilizar a la organización y generar cohesión en torno a una visión de impacto positivo.
Las tensiones que persisten
A pesar de los avances, el liderazgo responsable aún enfrenta desafíos importantes, especialmente cuando se trata de integrarlo en el modelo de negocio. La tensión entre los objetivos de rentabilidad a corto plazo y el compromiso con la sostenibilidad sigue siendo una de las principales barreras. Aunque el discurso del largo plazo gana terreno, su traducción en políticas y decisiones concretas sigue siendo parcial.
A esto, se suma la necesidad de fortalecer el diálogo con los grupos de interés. La capacidad de establecer relaciones sólidas, basadas en la escucha y la empatía, resulta clave para generar confianza, anticipar riesgos y adaptarse a un entorno cada vez más complejo.
Una competencia clave ante escenarios complejos
El liderazgo responsable se perfila como una capacidad organizativa para crear valor, en medio de escenarios cada vez más complejos. Lejos de ofrecer certezas, lo que plantea es una forma de posicionarse ante la incertidumbre, gestionando tensiones que no tienen soluciones simples, pero que son persistentes y exigen respuestas coherentes.
Los resultados de Approaching the Future 2025 muestran que las organizaciones transitan ese camino, conscientes de que no se trata de resolver las paradojas que atraviesan el contexto empresarial, sino de aprender a gestionarlas desde una perspectiva ética y estratégica. En esas intersecciones, entre demandas que conviven y principios que a veces colisionan, el liderazgo responsable adquiere todo su sentido.
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Amparo forma parte del equipo de consultoría y conocimiento de CANVAS, donde coordina y colabora en proyectos que integran la...
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7 agosto, 2025
17 julio, 2025