Foro de Davos 2018: crear un futuro compartido en un mundo fracturado

CONSTANZA NIETO

26 enero 2018

10 min. lectura

Análisis

Hoy finaliza, en la ciudad suiza de Davos, el tradicional foro internacional del mismo nombre, que comenzó el pasado martes 23 de enero. El World Economic Forum reúne a líderes de todos los ámbitos, desde jefes de Estado a los ejecutivos de las compañías y organizaciones con mayor influencia a nivel global. 

Los temas debatidos durante estos días han ocupado áreas muy diversas desde el reto de la tecnología para el empleo hasta la lucha contra el cambio climático, pero una preocupación ha permeado en todas las temáticas: cómo conseguir construir un mejor futuro común ante un panorama político y social polarizado.


La empresa responsable y sostenible, papel central en Davos

En esta edición 2018 de Davos crece la conversación sobre sostenibilidad y el propósito social de las empresas. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) siguen marcando la agenda, aunque para muchos expertos –como Paul Bulcke, Presidente de Nestlé- no es el sector privado quien tiene que tener el protagonismo en su consecución, sino los gobiernos. “Los países deben hacerlos suyos, enmarcarlos, y conseguir que las empresas se involucren”, aseguró. Colombia es uno de los países pioneros en implementar la Agenda 2030. Su presidente, Juan Manuel Santos, aseguró que todas y cada una de las agencias gubernamentales en el país trabajan para lograr los ODS. Colombia cuenta con una Comisión Interministerial de alto nivel para controlar el proceso, de la que son miembros ministerios clave como el de Asuntos Exteriores, Economía o Medioambiente.

Paul Polman, CEO de Unilever y uno de los máximos abanderados de la sostenibilidad y los ODS en el sector privado, habló del papel de las empresas. En un panel cuyo tema central era el activismo corporativo y de los CEOs, aseguró que es necesario que los líderes se comprometan con los problemas sociales y medioambientales, y tomen posiciones públicas frente a los temas que les preocupan, aunque a veces conlleve riesgos. “El 75% de la gente quiere que los CEOs tengan un papel más activo en los problemas sociales”, aseguró. Y añadió que, dada su posición, no puede permitirse estar en silencio: “siempre he sido un ser humano, aunque sea CEO, y siempre me posicionaré y defenderé los valores en los que creo. El hecho de ser CEO no me impide hablar de cosas que creo que son importantes para el futuro de la humanidad. Además, en las posiciones privilegiadas en las que estamos, cada vez me doy más cuenta de que tenemos que tener un papel clave, aunque a veces sea arriesgado”.

El economista y Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, y la Presidenta y CEO de Pepsi, Indra Nooyi, también apostaron en otro panel por el largo plazo y la sostenibilidad, necesarios en un mundo que sigue desconfiando de todas las instituciones, tal y como remarca la edición 2018 del Barómetro de la Confianza de Edelman. El estudio destaca que la confianza, bajo mínimos en la edición del año anterior, no se recupera. Además, este año se incrementa la preocupación por las fake news: a 7 de cada 10 personas les preocupa que la información se use como arma. Es por ello que los medios de comunicación se han convertido este año en la institución en la que menos confía la población.

Fuente: 2018 Edelman Trust Barometer.
El empoderamiento de la mujer sigue ganando terreno

Este es el primer Foro de Davos dirigido exclusivamente por mujeres, y, no podía faltar la discusión sobre su empoderamiento. Aun así, tan solo el 21% de los asistentes al evento fueron mujeres. Una de las voces más destacadas en los distintos paneles ha sido Winnie Byanyima, directora general de Oxfam International, que dio tres claves para empoderar a las mujeres: conseguir su independencia económica, cambiar las normas sociales, y promover la existencia de más mujeres en puestos de responsabilidad. Peggy Johnson, de Microsoft, coincidía en que con más mujeres líderes, las cosas están cambiando: “ahora estoy en una posición de poder, y ya no me río con los chistes sexistas. Mi hija, de 25 años, tampoco”.

Otra de las voces femeninas destacadas en esta edición de Davos fue la ganadora del Premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai, quien destacó que en la cuestión de la igualdad y la educación de las niñas, todos los sectores tienen que involucrarse. Malala aseguró que es esencial “la educación de los niños y jóvenes sobre los derechos de la mujer”, ya que “cuando hablamos de feminismo y derechos de la mujer, estamos hablando a los hombres”.

Fuente: World Economic Forum, 2018.

Justin Trudeau, primer ministro canadiense y un abanderado de la causa, también destacó intensamente el papel de la mujer en su discurso. “El acoso sexual es un problema sistémico y es inaceptable. Como líderes, debemos reconocerlo y actuar, para demostrar que ya está bien, que esto se ha acabado”, recalcó. Destacó también la importancia de conseguir mayor presencia femenina en el entorno laboral: “el tener más mujeres en puestos de liderazgo hará crecer nuestra economía, creará puestos de trabajo, y potenciará nuestras comunidades. También impulsará la innovación y el cambio en el lugar de trabajo; innovación y cambio que los empleados están pidiendo desesperadamente”.

Los riesgos relacionados con el medioambiente, los de mayor impacto para los próximos 10 años

Pocos pueden, a día de hoy, negar los efectos del cambio climático. Algunas de sus consecuencias como los fenómenos meteorológicos extremos y los desastres naturales son considerados entre los riesgos que tendrán un mayor impacto en los próximos 10 años, tal y como señala el Informe de Riesgos Globales 2018 que elabora el propio Foro Económico Mundial.

Fuente: Global Risks Report, World Economic Forum, 2018.

Para el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, se ha de producir una “revolución sostenible” como parte de la cuarta revolución industrial. “La madre naturaleza lo está dejando bastante claro”, explicó Al Gore, debido a que cada vez los desastres naturales son más intensos y frecuentes. Países como Papúa Nueva Guinea y otras regiones de África son algunas de las zonas que más sufren el impacto del cambio climático, señaló Peter O’Neil, primer ministro de Papúa Nueva Guinea, quien destacó la gravedad de las consecuencias que situaciones como la sequía tienen en sus comunidades.

El Acuerdo de París fue el tema central de todos los debates sobre cambio climático y medio ambiente. Algunos de los ponentes como Karuna Rana, del programa de la ONU para el medio ambiente, Jennifer Morgan, de Greenpeace e incluso Christiana Figueres, una de las artífices del acuerdo, coincidieron en la urgencia de aplicar los objetivos del acuerdo. Según Figueres, “puede que tengamos establecidos los tan discutidos objetivos climáticos, pero el acuerdo no hace hincapié en su urgencia”. Rana criticó también el hecho de que objetivos como el de reducir en dos grados la temperatura global no son suficientes, por ejemplo, para las islas de menor tamaño, ya que el nivel del mar podría aumentar hasta diez centímetros, corriendo el riesgo de perder todos los arrecifes de coral. En este sentido, la alpinista Hilaree O’Neill declaró que, debido a la subida de las temperaturas, las poblaciones indígenas de todo el mundo se encuentran con mayores dificultades a la hora de vivir de sus cosechas.

Fuente: World Economic Forum, 2018.

Los debates sobre medio ambiente apuntaron hacia la necesidad de los gobiernos y sector privado a comprometerse con la lucha contra el cambio climático. Importantes actores globales como el primer ministro indio, Narendra Modi, reconocieron en Davos que el cambio climático era uno de sus principales retos. Sobre este mismo tema, el vicepresidente de BlackRock, Philipp M. Hildebrand, indicó que, si se trata de poner medidas cuanto antes, las finanzas pueden ser un importante catalizador para luchar contra el cambio climático. En definitiva, en palabras del activista Risalat Khan, en referencia a sus homólogos de mayor edad, “su generación ha fallado a la siguiente generación, pero los líderes tienen tres años, desde ahora hasta 2020, para arreglarlo”.

Las fake news y su efecto sobre la democracia

Uno de los temas que más se han repetido en 2017 es el fenómeno de las noticias falsas que circulan en la red. Por ello, el Foro de Davos dedicó varios debates a las posibles consecuencias que las fake news pueden tener en las democracias internacionales. El desarrollo constante de tecnologías que permiten la manipulación de voces y caras dificultará, cada vez más, la tarea de distinguir entre información real y falsa, tanto para las audiencias, como para los órganos públicos que pretendan regular o legislar en la materia.

Fuente: International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA), 2017.

Periodistas de medios internacionales como la BBC, el New York Times o Russia Today coincidieron en que algunos gobiernos como el de Donald Trump, están manipulando el término de fake news para utilizarlo como un arma, con el objetivo de deslegitimar y demonizar a los medios de comunicación. Pero, como pudo verse en ese mismo debate, los propios expertos de la comunicación no consiguen ponerse de acuerdo en dónde definir la línea entre un error en la investigación periodística y la difusión intencionada de noticias falsas.

Aun así, sí se pusieron de acuerdo a la hora de reconocer que una de las causas de la explosión de las noticias falsas es que los grandes medios fallaron en dar a las personas lo que demandaban. Es por ello, en parte, que se comenzaron a consumir información de fuentes alternativas, algunas responsables del contenido de sus noticias, y otras no. Ante esta situación, una solución planteada es el cambio del modelo de negocio del periodismo digital, hasta ahora, basado en la publicidad como principal fuente de ingreso, algo que para Joseph Kahn, editor del New York Times, ha provocado que los medios estén compitiendo por visitas, en ocasiones, haciendo uso de noticias falsas y sensacionalismo.

En relación a las nuevas fuentes de información, como las redes sociales, se señaló que es imposible que se conviertan en editores y sean responsables por toda la información que se intercambia en sus plataformas. Para Kahn, en el caso de  redes sociales como Facebook, quieren ser únicamente red social, no una fuente de información, por ello, el cambio de algoritmo para priorizar el contenido de sus usuarios es un paso para dejar de ser una fuente de información.

Como soluciones a la creación y difusión de fake news, el debate se desarrolló en torno a la necesidad de proteger la libertad de expresión. De esta forma, según la periodista de Russia Today, Anna Belkina, una regulación demasiado estricta en países como Rusia, Estados Unidos u otros países con democracias más débiles, que han usado el término fake news como arma, es peligroso para la libertad de su ciudadanía. Las soluciones más reiteradas fueron la de educar a los más jóvenes y enseñarles a contrastar las noticias y los datos que consumen y que los profesionales de la comunicación sean responsables de lo que publican y se controlen entre ellos, a través de debates constructivos.

La tecnología y su impacto en el empleo

La tecnología ha revolucionado todos los ámbitos, incluido el del empleo. El concepto de trabajo está cambiando y, como subraya C. Vijayakumar de HCL, las compañías tecnológicas ya se están enfrentando al reto de no ser capaces de contratar las habilidades correctas. Esto significa que, de cara al futuro, será necesario que las personas se reinventen y aprendan esas nuevas cualidades que requerirán los nuevos trabajos. El historiador Yuval Harari, subraya que “hoy en día la gente siente algo mucho peor que la explotación; teme la irrelevancia. También existe la presión de seguir reinventándose a sí mismo a medida que una revolución laboral reemplaza a otra”.

Para Harari, la clave estará en proteger a las personas y no a los trabajos, ya que se trata de una crisis de significado y no de empleo, por lo tanto, defendió que el futuro está en encontrar el valor social de los empleos realizados por personas. Por su parte, la escritora Mary Flanagan, prevé que los trabajos menos estandarizados serán menos proclives a ser reemplazados por tecnología. Desde el punto de vista de líderes del sector del comercio electrónico como Jack Ma, fundador de Alibaba, las nuevas tecnologías “potenciarán personas con éxito y carreras interesantes” pero cada una de ellas “conllevará problemas sociales”. Por lo tanto, Ma, defendió que si no nos alineamos, los seres humanos “nos estaremos enfrentando los unos con los otros, porque cada revolución tecnológica provoca desestabilizaciones”.

En el ámbito de la tecnología, en esta edición de Davos el tema de la ciberseguridad también ha formado gran parte de la conversación. Se ha presentado el Centro Global para la Ciberseguridad, una nueva iniciativa del Foro Económico Mundial, que busca ayudar a crear un ciberespacio seguro. Resulta especialmente necesario para el sector privado, pues en los últimos cinco años, el número de filtraciones de datos se ha doblado, llegando a una media de 130 filtraciones por empresa en 2017. Según Kim Koro, vicepresidente de Qualcomm, el crecimiento del ámbito de la ciberseguridad también fomentará el empleo cualificado, pues requerirá “expertos técnicos, pero también personas con una sólida comprensión de las políticas públicas y las ramificaciones económicas de la ciberseguridad”.

Una «nueva era» en China y otros países asiáticos. ¿Está el mundo preparado?

Los países asiáticos continuarán en 2018 su proceso de apertura hacia el resto del mundo. Así se ha visto reflejado durante el foro en declaraciones como las del profesor universitario Jin Keyu, quien afirmó que “la gran historia financiera del mañana será toda sobre China”.

Fuente: World Economic Forum, 2018.

El desarrollo tecnológico es una de las áreas en las que China tiene más influencia en la actualidad, de hecho, se trata de la primera vez que un país con una economía que alcanza solo el 25 por ciento del PIB de países como Estados Unidos, es capaz de liderar en múltiples áreas de innovación y tecnología. Además del desarrollo tecnológico, de cara al futuro, China pretende también redefinir su papel geopolítico con el desarrollo de proyectos como la nueva Ruta de la Seda. Para John Zhao, CEO de Hony Capital, iniciativas como esta “demuestran la responsabilidad estratégica que China está asumiendo para un futuro, donde se comparta la riqueza económica pero también se establezcan nuevas reglas de colaboración”.

El presidente chino, Xi Jinping definió en octubre del pasado año la erradicación de la pobreza en 2021 y la conversión de China en una nación completamente desarrollada para el año 2049 como principales ejes de su gobierno para los próximos años. Esto significará, según Mark Tucker, de HSBC, “un cambio en el desarrollo social y económico” en el que se deberá tener en cuenta “tanto la cantidad como la calidad del crecimiento”.

A nivel de políticas internas, las declaraciones de Jinping, significan, como explicó Ángel Gurria, de la OECD, que “China experimentará un cambio de las exportaciones al consume, de la inversión a más servicios”, creando mejores oportunidades para su ciudadanía.

CONSTANZA NIETO
Experta en Sostenibilidad y Comunicación

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