Hace unos días tuve el placer de participar en el IV Encuentro El camino hacia la Economía de Impacto, organizado por la Universidad de Cantabria y el Centro Yunus, en el marco de los cursos de verano de la UIMP. En ese espacio —lleno de preguntas, miradas cruzadas y vocación transformadora— confirmé algo que en CANVAS sentimos cada vez con más fuerza: medir el impacto ya no es una opción, sino una necesidad urgente.
Vivimos un momento de profundas transformaciones. La forma en que producimos, consumimos y nos relacionamos con el planeta y entre nosotros está en cuestión. Nuestro informe Approaching the Future 2025 identifica cuatro vectores clave de cambio: la incertidumbre geopolítica y económica, la desconfianza generalizada, la integración acelerada de la IA, y la necesidad de nuevas habilidades para un mundo en transición.
Y, sin embargo, en medio de esta complejidad, hay buenas noticias: hay alternativas. Y una de ellas es la economía de impacto. Una economía en la que las empresas no solo generan beneficios, sino también valor social y ambiental. No se trata de cambiarlo todo, sino de preguntarnos: ¿qué mundo queremos construir con nuestro trabajo?
Medir lo que verdaderamente importa
Medir el impacto no es solo un ejercicio técnico, ni un check regulatorio. Es preguntarnos qué huella estamos dejando en el mundo. Es una herramienta para:
Porque lo que no se mide, no se gestiona. Y lo que no se gestiona, no mejora.
¿Qué nos dice el contexto social y empresarial?
Desde la sociedad
La ciudadanía pide una transformación profunda. En nuestro estudio Propósito y Liderazgo Transformador (CANVAS, 2025):
Desde las empresas
También hay señales claras:
Esto nos muestra una paradoja preocupante: las empresas quieren avanzar, pero no siempre tienen las herramientas para hacerlo con rigor.
El informe GSG Impact Taskforce (2023) lo confirma: menos del 30% de las grandes compañías cuentan con sistemas sólidos para evaluar su impacto social y ambiental. Y sin medición, no hay transformación real.
Europa avanza: normativa y competitividad
El marco regulatorio europeo avanza con firmeza:
¿El desafío? Distinguir a quienes miden por convicción, de quienes lo hacen por presión normativa. Solo quienes integren el impacto como parte de su estrategia sobrevivirán al cambio de época.
¿Y qué propone CANVAS? Una metodología para gestionar el impacto con propósito
Desde CANVAS, acompañamos a organizaciones que quieren ir más allá del marketing del propósito y gestionar su impacto de forma real y transformadora.
Lo hacemos con una metodología propia que:
Nuestro enfoque se basa en tres pilares:
Este es el tipo de impacto que queremos ayudar a visibilizar, medir y potenciar.
Un nuevo contrato entre empresas y sociedad
La economía de impacto no es una moda. Es un nuevo contrato social y empresarial. Es la respuesta a una ciudadanía que exige coherencia, a una regulación más exigente y a un contexto lleno de desafíos globales.
Hoy en día, las empresas no pueden limitarse a medir beneficios financieros. Tienen que medir lo que verdaderamente importa.
Porque hoy, más que nunca, necesitamos empresas con métrica, método y, sobre todo, con propósito.
Isabel tiene una amplia trayectoria de más de 20 años dedicada a la consultoría en reputación corporativa y sostenibilidad.
¿Quieres saber más? ¿Crees que podemos ayudarte a impulsar la sostenibilidad en tu organización? Te escuchamos.
28 agosto, 2025
7 agosto, 2025